miércoles, 17 de junio de 2015

La utilidad de la ficción


¿Para qué puede servir algo que no es verdad? Muchos podrán llegar a pensar que la literatura no tiene utilidad alguna, dado que nos representa un mundo fingido que dista mucho de nuestras vidas. No obstante, ocurre que a menudo las personas solemos empatizar más con la ficción que con la realidad. De este modo, podemos conocer a gente que llora desconsoladamente con cualquier película o libro que le cuente una historia emotiva y, sin embargo, no derrama ni una lágrima al ver el telediario. ¿Por qué las personas lloran con más facilidad viendo una película que viendo el telediario? ¿Por qué tenemos esa conexión con la ficción que no tenemos con la realidad?


Mientras que la realidad despersonifica, la literatura da historia, nombre y apellidos a aquellas personas sin rostro. Cuando vemos las noticias por la televisión lo que vemos son números: “hoy han fallecido siete personas a causa de una explosión”. Siete personas sin rostro, sin nombres y sin historia. Siete personas que nadie diría que fueran personas, sino un número. Si esa misma situación quisiera contarla una novela, comenzaría refiriendo la historia de cada personaje, adentrándonos en los pensamientos y sentimientos de los mismos, y cuando haya conseguido que seamos ellos, nos mataría, entonces, en una explosión. Nos mataría, sí, porque en ese momento nosotros ya nos hemos identificado con esos personajes, los consideramos como iguales, y podríamos ser nosotros mismos.